LABOR DE LAS AUTORIDADES MUNICIPALES

Colaboración del señor Carlos Gómez Russo

 

El 5 de enero de 1873 se instala «la primer Municipalidad de Concordia», según el acta respectiva. Un siglo después se conmemoró este hito histórico con sencillos actos, uno de los cuales consistió en el descubrimiento de una placa en el hall del Palacio Municipal. En la misma figuran los nombres de las primeras autoridades comunales: presidente, Federico Zorraquín; vice presidente, Saturnino Soage; secre-tario, Juan M. Plob; tesorero, Juan Bautista Randle; municipales titulares: Ladislao Rodriguez, Pedro Ponzano, Bartolomé Lasave, Miguel Constantini, Juan Bautista Goyret, Joaquín Comas, Manuel Crosa, Mauricio Dunford y Alberto Robinson.

La placa lleva además la siguiente inscripción: «A los esclarecidos vecinos que con patriotismo, vocación de servicio y visión de futuro iniciaron las actividades municipales en la ciudad y a los que a través de cien años afianzaron el derrotero de su progreso. Homenaje del Pueblo y de la Municipalidad de Concordia».

Aunque ya tenía categoría de ciudad, Concordia era, entonces, un poblado. Sin embargo, se puede re- construir cronológicamente su evolución en base a documentos que existen en la propia Municipalidad.

 

Aguas y cloacas

El 2 de noviembre de 1919 se acordó a la empresa Bonneu, Parodi y Figini la construcción y explotación de las obras de salubridad de nuestra ciudad. Es el antecedente más lejano que se dispone, y es válido para demostrar que Concordia se preocupaba por estar a la vanguardia en servicios y adelantos para la población.

La concesión fue transferida, en 1928, a la Compañía Nacional de Saneamiento S.A., y veinte años después, los servicios pasan a Obras Sanitarias de la Nación. A partir de 1980, la Municipalidad tomó a su cargo estas tareas, que le fueron transferidas por Ley 6643 y el Decreto Nº 4079/80.

En cuanto al problema del agua, fue grave en 1946. El servicio se interrumpió en forma absoluta, lo que motivó la intervención de la Municipalidad en el mes de febrero, aunque levantada en diciembre. Muchos todavía recordarán que los camiones regadores eran los encargados de abastecer de agua a distintos sectores de la ciudad cuando se registraban esas interrupciones en el servicio. Se proveían de una bomba ubicada en el barrio llamado «de las Casas Baratas» (en la zona oeste). Existía también un molino en el ex Matadero Municipal, y otro perteneciente a la familia Inchauspe, en calles San Martín e Ituzaingó.

 

Pavimentación y energía eléctrica

Por ordenanza 5307, del 24 de septiembre de 1924, se declaró obligatoria la pavimentación de calles, determinándose éstas mediante otra ordenanza del 30 de noviembre de 1925. Pero recién dos años después, en diciembre de 1927, se aceptó la propuesta de la Compañía Nacional de Pavimentación y Construcciones para aplicar concreto asfáltico a 164 cuadras de la ciudad.

Recién en 1952 se hizo necesario repavimentar algunas de esas arterias, lo que se realizó con hormigón sin armar.

En cuanto al servicio eléctrico, fue concedido a una empresa privada el 13 de septiembre de 1924. Se trataba de la Compañía Anglo Argentina de Electricidad, con un contrato que vencía el 31 de diciembre de 1976. Pero en el año 1930, la beneficiaria de la concesión transfirió la misma a la Compañía de Electricidad del Este Argentino S.A.

En 1958, Agua y Energía Eléctrica de la Nación se hace cargo del servicio para transferírselo gratuitamente —diez años después— a la Municipalidad, con todos los bienes muebles e inmuebles afectados a la prestación del mismo. Como la Cooperativa Eléctrica ya funcionaba en nuestra ciudad, y estaba interesada, el servicio queda en sus manos por transferencia de la Municipalidad.

Una acotación: en 1937, la Municipalidad había concedido a la Sociedad Luz y Fuerza Eléctrica e Industrias Anexas Ltda. de Concordia la autorización para establecer una usina generadora de energía, la que podía ser vendida a sus asociados.

 

Tranvías y teléfonos

Esta misma empresa explotaba un servicio de tranvías eléctricos desde marzo de 1928. Contaba con tres líneas en esa fecha, a las que se agrega otra un año después. Sin embargo, en 1937 dejan de funcionar, y se reinicia recién en 1950, para cesar definitivamente  en 1962.

Al dejar de funcionar los tranvías, el personal constituye la Cooperativa Martín Fierro, a la que se le acuerda la concesión del servicio de colectivos de transporte urbano de pasajeros correspondiente a las líneas 3 y 4.

En lo referente al servicio de teléfonos, la Municipalidad acordó la concesión a la Compañía Entrerriana de Teléfonos S.A. el 2 de diciembre de 1925, estipulándose un término de treinta años a partir de la fecha en que se librara al servicio público.

 

San Carlos y balneario municipal

La Sociedad Rural de Concordia era la propietaria del predio conocido con el nombre de San Carlos, donde se encuentran las ruinas de un palacio edificado a fines del siglo XIX. En 1929, la Municipalidad adquiere,  en la suma de cien mil pesos, todo el terreno, que posteriormente fue declarado parque público con la denominación de Parque Bernardino Rivadavia.

El palacio perteneció a un noble francés y en alguna oportunidad se hospedó allí Antoine de Saint Exupery. En el mismo predio se levanta el monolito que recuerda el Éxodo del Pueblo Oriental, construcción autorizada el 28 de octubre de 1957, y el Mirador San Carlos, construido por la Municipalidad en 1969, con piedra y madera petrificada y techo de paja, donde funcionó la confitería Hostal del Río.

La zona de ribera y playa del río Uruguay comprendida entre la desembocadura del arroyo de la estación y el muelle del ferrocarril, fue declarado Balneario Municipal el 28 de octubre de 1933. La Comuna diversificaba su actividad y reservaba ya lugares para la distracción y el esparcimiento.

 

Nomenclatura de calles

Por iniciativa del entonces concejal Dr. Bernardo Salduna, se impuso el nombre de tres hombres estrechamente relacionados con la fundación de Concordia a otras tantas calles de nuestra ciudad. Son ellas las que, desde el 18 de octubre de 1939 se denominan Coronel Evaristo Carriego, Coronel Pedro Espino y Presbítero Mariano J. del Castillo.

La ordenanza respectiva (Nº 9039) dispone la colocación de placas de bronce en cada una de las calles, con referencias vinculadas a las acciones de estos fundadores de la ex Villa de la Concordia. Todavía se las puede observar sobre el edificio de la escuela Vélez Sarsfield, en el inmueble de la acera norte de calles Espino y Entre Ríos, y en igual ubicación en Carriego y Entre Ríos.

 

Préstamos, turismo y Palacio Municipal

La diversificación aludida anteriormente se verifica también en dos proyectos que tomaron cuerpo en 1940. Por un lado, la creación de la Caja Municipal Mixta de Préstamos, constituida el 31 de octubre de ese año, con una neta finalidad social de ayuda a los sectores de menores recursos.

El capital de la entidad sería integrado por partes iguales por la Municipalidad y los accionistas privados. Aquella nombraría el presidente y los vocales, y los privados designarían dos vocales más. El 14 de enero de 1941 el señor Eliseo B. Ferrari fue nombrado primer presidente.

La otra medida, tendiente al fomento del turismo, consistió en la designación de una Comisión Central con aquella finalidad. Fue el 28 de noviembre de 1940. Pocos días después se integró la misma con la presidencia del intendente, Ing. Eduardo Nogueira; la vicepresidencia del Dr. Juan Bautista Arcioni; la secretaría del señor Guillermo Yorio, y la tesorería a cargo del señor Roberto Iglesias. Como vocales actuaron el coronel Justo Salazar Collado y los doctores Lázaro Leibovich y José Gabriel Payró.

Otro hito muy importante lo constituyó la inauguración del actual Palacio Municipal, hecho registrado el 5 de octubre de 1940.

 

Cultura

No transcurriría un año sin que se diera otro paso importante y acorde al desarrollo de la ciudad en todos sus niveles. En agosto de 1941 se creó la Comisión Municipal de Cultura, tendiente a fomentar la cultura intelectual y artística local. La primera comisión fue integrada por el Dr. Andrés Chabrillón, Horacio A. Dicono, Vicenta Palacio, Ana Luisa Gonzalez Barlet de Supery, Gualberto Hourcade, Juan Massera y el profesor Enrique Almuni, por el Departamento Ejecutivo. El Concejo Deliberante designó a Héctor Rodriguez Pujol y al doctor Juan B. Arcioni.

 

 

Viviendas

A pesar de no ser una tarea fácil de emprender a nivel municipal, la Comuna local se abocó también a solucionar problemas de viviendas de pobladores ubicados en zonas inundables de la ciudad. El 4 de mayo de 1942 se dispuso la construcción de 30 unidades en la zona oeste de Concordia, sobre terrenos municipales, que luego fue conocido como Barrio de las Casas Baratas.

Muchos años después, adhiriéndose al plan denominado Nación-Provincia-Municipio-Comunidad, se construyeron 352 viviendas, las que dieron lugar a los barrios Villa Jardín, José Hernandez y San Agustín. Otras 254 unidades integraron los barrios Isthilart, 25 de Mayo y Piloto.

Mediante el Plan de Erradicación de Viviendas Precarias se conformaron los barrios de Carretera De la Cruz, Benito Legerén, San Miguel I y II, con un total de 257 unidades. Y por último, se construyeron más viviendas en el Barrio El Sol y Pancho Ramirez a través del Plan Viviendas de Interés Social (VIS)

 

Museo de Bellas Artes

El Museo Municipal de Bellas Artes cuenta ya con 34 años de actividad. Fue inaugurado el 2 de mayo de 1948 y originariamente funcionó en dependencias del Centro Español, cuya sede se encontraba en calle 1º de Mayo frente a la plaza principal. En los considerando del decreto se expresa el reconocimiento a esta entidad social, con lo cual la Municipalidad se adhería a los festejos del Centro Español en la fecha nacional de la Madre Patria.

El 10 de mayo de 1953 se destinó la propiedad municipal de calle Urquiza —también frente a la plaza 25 de Mayo, antigua Municipalidad— para el funcionamiento exclusivo del Museo, Escuela de Música, Escuela de Danzas, de Artes Plásticas, Dibujo y demás dependencias dirigidas por la Comisión Municipal de Cultura.

En el mismo lugar se construyó un nuevo edificio, que fue inaugurado en 1967.

 

Avión ambulancia

La necesidad de un avión ambulancia se hizo perentoria para la población. Y mediante colecta popular se logró adquirir, en 1956, un avión Pipper que reunía los requisitos para los cuales estaba destinado. Fue inscripto a nombre de la Municipalidad como institución representativa del pueblo de Concordia y se designó una comisión administradora, integrada por los señores Victorino Simón, Dr. Julio Vidiella e Ing. Alfredo Guidobono.

Dos años después se aceptó la renuncia presentada por esta comisión. Se procedió a reestructurarla y se designó a los señores Roberto Ildarraz, por el Aero Club Concordia; Victorino Simón e Ing. Alfredo Guidobono, por la comisión anterior; y por el cuerpo médico local, los doctores Felipe Jairala, Horacio L. Scattini y Roberto R. Tenerani.

En mayo de 1970 se dispuso la venta de la máquina, dado los años de funcionamiento. Y para que la población no quedara sin este importante servicio, se suscribió un convenio con el Aero Club Concordia para que prestara el servicio con sus propios aparatos.

 

Plazoleta de los Fundadores

Con este nombre se designó, el 30 de abril de 1958, la plazoleta a construirse frente al Cementerio Viejo, sobre calle Humberto 1º, y la erección, en la misma, de un monolito en homenaje a los fundadores de la ciudad.

La placa colocada en el monolito lleva la siguiente inscripción: «Plazoleta de los Fundadores - Ordenanza Nº 14.248 del 30-10-1958 - Homenaje de recuerdo de la Municipalidad y el pueblo a los hombres y mujeres que fundaron esta ciudad bajo la denominación de Villa de la Concordia, a la Asamblea Legislativa que resolvió su creación y a sus primeros gobernantes - 6 de febrero 1832»

 

Aeródromo

El aeródromo municipal tuvo origen el 3 de diciembre de 1959, cuando por ordenanza Nº 14.539 se dispuso su creación y se afectó la fracción de tierra conocida por El Dispensario.

No transcurrió un año cuando se dejó sin efecto aquella afectación de tierras y se destinó una fracción del campo Bella Vista, cedida por el Consejo Agrario Nacional.

Fue en 1962 cuando se movilizó toda la comunidad, encabezada en este caso por la Cámara Junior de Concordia, para solucionar el grave problema derivado de la paralización del servicio de hidroaviones que, hasta ese año, mantenía la comunicación aérea entre Buenos Aires y nuestra ciudad. La entidad citada peticionó la construcción de una pista de aterrizaje provisoria en el campo El Espinillar, a lo que accedió la Municipalidad. La pista de ripio fue inaugurada el 26 de agosto de 1962, tenía 1.700 metros de longitud y 30 de ancho y permitía que operaran aeronaves hasta del tipo Douglas DC 3.

En el mes de diciembre de 1964 se formó la Comisión Ejecutiva Pro Pavimentación Pista El Espinillar, la que se encargó de la obra contando con el aporte del gobierno de la Nación, de la Provincia y la cooperación de la Municipalidad, Vialidad Provincial, Secretaría de Aeronáutica, Ejército y empresas particulares de Concordia, que facilitaron máquinas, equipos, combustibles, etc. El 22 de septiembre de 1968 se procedió a su inauguración, a la que asistió el entonces presidente de la Nación, teniente general Juan Carlos Onganía.

 

Inundación de 1959

Un verdadero desastre se abatió sobre Concordia en 1959, al registrarse —como consecuencia de la creciente del río Uruguay— la mayor inundación que registra nuestra historia lugareña.

Al descender las aguas pudo apreciarse la magnitud del desastre. Numerosas viviendas quedaron destruidas, no tanto por la acción de las aguas sino por las vigas que se soltaron de las jangadas que descendían del norte.

La solidaridad se puso a prueba una vez más. Toda la población colaboró en las tareas de evacuación de los inundados, como también, en la preparación y distribución de alimentos para las familias necesitadas. No importaron las inclemencias del tiempo —llovía sin parar— ni las horas ni la tarea a cumplir: sólo existió el deseo de ayudar al semejante.

Se empezó la reconstrucción. Se creó la Comisión Zonal Concordia-Yuquerí, que se abocó a la compra de tierra en zonas altas, y en poco tiempo se formaron nuevos barrios —más de quince—, los que fueron poblados por familias que habitaban en la zona inundable. Además de comprar terrenos, la comisión, en muchos casos, construyó viviendas para las familias mencionadas.

 

Barrio 6 de Febrero

Para complementar el decreto que determinaba al 6 de febrero como fecha oficial de conmemoración del aniversario de la fundación de la ciudad, mediante ordenanza del 5 de febrero de 1960 se impuso el nombre de 6 de Febrero al barrio delimitado por las calles San Lorenzo al norte, Balcarce al sur, Tala al este y Misiones al oeste, «para que en todos los sectores de la población se tome conocimiento de la historia de la ciudad, tan olvidada por los poderes públicos responsables, como lo son de mantener permanentes los valores vernáculos», y dado que «como consecuencia de las grandes inundaciones de abril del año anterior, se han formado nuevos conglomerados de población, la mayoría de ellos levantados por el esfuerzo mancomunado de sus residentes». También se consideraba que «esta circunstancia adquiere, a la distancia, una semejanza cierta con la acción de aquellos que originaron la ciudad arriesgando en la empresa vida y hacienda».

 

Terminal de ómnibus

Concordia carecía de estación terminal de ómnibus. Por ello, en 1961 las autoridades municipales dispusieron su construcción, aprobándose la licitación el 5 de abril de ese año y adjudicándola a la firma Bertoni y Lemesoff por la suma de 7.450.000 pesos moneda nacional. Fue inau- gurada el 29 de diciembre de 1962.

 

Escudo de Concordia

El escudo de Concordia, como lo conocemos en la actualidad, fue creado en 1961 y es obra del artista Mario Muñoz, conocido dibujante de nuestro medio. Se declaró oficialmente mediante ordenanza Nº 14.993 de dicho año, luego del resultado del concurso que, a tal efecto, organizara la Comisión Municipal de Cultura. El trabajo del señor Muñoz fue premiado con la cantidad de veinticinco mil pesos moneda nacional.

 

Banda Infantil

La creación de la Banda Infantil Municipal data del año 1964, en que se designó organizador y director de la misma al señor Rogelio Woelker. Al mismo tiempo se integró una Comisión Cooperadora Amigos de la Banda Infantil, cuyo presidente fue el señor Alberto Fraga.

Esta banda no sólo ha actuado en Concordia sino también en varias ciudades de la provincia, como así también en el Primer Festival de Bandas Infanto-Juveniles de la ciudad de Perez, provincia de Santa Fe. Cumple una función social y cultural muy importante y ha servido de escuela para muchos chicos que han obtenido empleos en bandas similares.

 

Ampliación del radio municipal

Por Ley Nº 4708 del 9 de abril de 1969 fue ampliado el radio municipal de la ciudad de Concordia, abarcando el mismo Colonia Adela, Frigorífico Yuquerí, Yuquerí Chico y Colonia Los Yuqueríes.

 

Obras de Quinquela Martin

En el edificio de la Estación Terminal de Omnibus y del Museo de Artes Visuales existen obras reproducidas en mayólica del pintor argentino Benito Quinquela Martín. Son ellas las conocidas como El carnaval y Día de sol en la Boca, obtenidas mediante gestión del arquitecto Virgilio Zossi, que lo hizo a título de colaboración. La reproducción en cerámica fue encomendada al señor Ricardo Sanchez, de la ciudad de La Plata.

Debe destacarse que el monumento al general Bartolomé Mitre, emplazado en la esquina nord-este del parque del mismo nombre, también se debe a la iniciativa del señor Zossi. Fue inaugurado el 18 de junio de 1968, aniversario de la llegada del general Mitre a nuestra ciudad, en 1865, cuando estableció aquí el comando de las tropas que participarían en la guerra de la Triple Alianza.

Otra iniciativa del citado profesional es la restauración del antiguo  mausoleo, en el Cementerio Nuevo, donde descansan los restos de Damián P. Garat, dilecto hijo de Concordia, que se destacara como periodista, escritor, poeta, legislador y ministro de la Provincia.

 

Gimnasio y complejo deportivo

Las autoridades municipales también se preocuparon por la actividad deportiva. En este sentido, cabe mencionar la construcción de un gimnasio en el sector del inmueble de calle San Juan y Corrientes, donde antiguamente funcionara la usina de Agua y Energía Eléctrica, transferido a la Municipalidad. En 1975, con intervención de la Federación Entrerriana de Voleybol, se construyó una cancha de 26 x 14 metros.

En 1977 se encaró la construcción del Complejo Deportivo, en las inmediaciones del Parque Rivadavia. Se inició con una pista de atletismo de 400 metros. En los años siguientes y hasta 1980, se construyeron dos piletas de natación, diez canchas de voleybol, cuatro de pelota al cesto, dos de fútbol y una de rugby.

   


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